viernes, 1 de agosto de 2008

Ahogo si defino el frío





























Ahogo si defino el frío,
si la aparente fragilidad
entumece los huesos
que excavan la tierra.
Vuelco las cuencas celestes
sobre el tamiz de las palabras,
llovizna fúlgida que ciega.

Los labios besan la roca,
salobre paladar de muerto.


Manos.
Oswaldo Guayasamín

4 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

"llovizna fúlgida que ciega"
Se puede decir tanto con tan poco?
Saludos

dulce dijo...

Ha venido una racha de tristezas a tu hogar. Se siente la humedad del llanto, mientras pruebo un sorbo de café. Tus palabras me conmueven mientras sólo acierto a bajar la mirada...

Un abrazo.

magnífica obra del ecuatoriano Guayasamín.

Pedro Luis Ibáñez Lérida. Sevilla. dijo...

... gracias Antonio...

Tus comentarios se deslizan como una caraa ansiada en el buzón de casa.


Abrazos de vida.

Pedro Luis Ibáñez Lérida.

Pedro Luis Ibáñez Lérida. Sevilla. dijo...

... Dulce, tu paso incandescente e irirsado abre puertas y ventanas en esta casa...

No bajes tu hermosa mirada. Déjala asomarse a la mía.

Un beso de vida.

Pedro Luis Ibáñez Lérida.