martes, 8 de julio de 2008

Pero es tanto el dolor

Pero es tanto el dolor
que la lividez severa
de su rostro, abría
el amor en dos mitades:
la que nos separa
en la muerte
de fría plata,
y la que nos une
en este impuro
corazón desterrado.










La máquina de trinar. 1922.
Paul Klee.

3 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

lividez segura hasta la muerte.
me encanta tu selecciones de poemas
saludos

Ana dijo...

Se puede desterrar al corazón??

dulce dijo...

El dolor es incontable, inconcebible. No podemos contarlo por lágrimas ni por ausencias. No podemos medirlo por soledades ni por esperas. El dolor es solo dolor, que nos abre en dos mitades.
Un beso Pedro!